In 2026

Más operaciones aduaneras, pero menor recaudación: una tendencia que exige prevención a los actores del comercio exterior mexicano empresas y Agentes Aduanales.

De acuerdo con información de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), durante abril de 2026 la recaudación aduanera registró una disminución del 20.9% respecto del mismo mes de 2025, reflejando una reducción significativa en los ingresos derivados del comercio exterior.

Lo relevante es que esta caída no se explica por una menor actividad aduanera. Por el contrario, durante abril se procesaron aproximadamente 1.8 millones de operaciones de comercio exterior, lo que representa un incremento del 3.3%, además de haberse validado más de 903 mil pedimentos.

En otras palabras, las aduanas mexicanas movieron más mercancías, pero generaron una menor recaudación para el fisco federal.

Este comportamiento puede obedecer a diversos factores, entre ellos cambios en la composición de las importaciones, incrementos en operaciones amparadas por programas de fomento o preferencias arancelarias, una mayor participación de mercancías exentas del Impuesto General de Importación o, en algunos casos, posibles inconsistencias en la clasificación arancelaria o en la determinación del valor en aduana.

Históricamente, cuando las autoridades detectan discrepancias entre el crecimiento de las operaciones y la evolución de la recaudación, suelen fortalecerse las acciones de fiscalización y las facultades de comprobación en materia de comercio exterior.

Por ello, tanto los Agentes Aduanales como los importadores deben anticiparse a posibles revisiones, especialmente en dos aspectos que continúan siendo prioritarios para la autoridad:

    • La correcta clasificación arancelaria de las mercancías.
    • La adecuada determinación y soporte documental del valor en aduana.

En este contexto, resulta indispensable contar con expedientes robustos que acrediten la razonabilidad de la fracción arancelaria declarada, así como la integración del valor comercial y aduanero de las mercancías. La existencia de estudios técnicos, hojas de especificaciones, catálogos, criterios de clasificación, contratos, órdenes de compra, comprobantes de pago y demás documentación soporte puede marcar la diferencia frente a una auditoría o procedimiento de fiscalización.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia. En un entorno de mayor escrutinio por parte de las autoridades, la solidez documental de las operaciones se convierte en la principal herramienta de defensa para importadores y Agentes Aduanales.